RELATO SOBRE MI PRÁCTICA DOCENTE
Oliver Alaín Jiménez Sierra
Licenciado en Educación Primaria
Docente de educación básica en nivel primaria.
Masculino de 24 años de edad.
Con 3 años de experiencia.
Desde pequeño, gracias a que mi mamá es maestra, pude observar cómo se desempeñaba y le ponía toda la pasión del mundo para alcanzar los objetivos y aprendizajes esperados de su grupo, y ver que presentaba un alto desempeño, recibía premios e incentivos por su esfuerzo y dedicación, me motivo a ser docente. Aunque llegó un punto en la preparatoria donde me enfoqué en las ciencias de la comunicación debido a que fue la capacitación que elegí y me desempeñaba bien, sobre todo en la producción de video y fotografía.
En el último semestre, llegaba el momento de decidir el rumbo de mi futuro. Conviviendo con mis amigos de laboratoristas clínicos, me apuntaba hacia el mundo de la medicina, decidiendo estudiar odontología, pero, al ir a presentar examen de admisión a la UADY, me aterré por ver la cantidad de gente reunida, y con pensamiento negativo, decidí no estudiarlo. La universidad Anáhuac me ofreció una beca para estudiar educación en el campus “Mayab” del 40 por ciento, pero el precio de la carrera era excesivo a pesar de estar becado. De igual forma, la UVM me ofreció una beca del 50 por ciento para estudiar la licenciatura en derecho, pero no me convenció mucho. Después de analizar mi panorama, los pros y los contras, decidí estudiar licenciatura en educación primaria en el Centro
Regional de Educación Normal “Javier Rojo Gómez” en el poblado de Bacalar, y puedo afirmar que ha sido la mejor decisión que he tomado.
Ya en la carrera pude valorar esta importante labor y me quedé enamorado del conocimiento y de los temas relacionados a la psicología cognoscitiva. Tanto fue mi empeño que fui el mejor promedio de mi generación, me titulé con mención honorífica y al presentar examen de admisión, quedé en el cuarto lugar de prelación, lo que me llevó a escoger mi sede de trabajo que fue Playa del Carmen y conseguí mi independencia.
Con el tiempo que tengo de ser docente he comprendido que mi labor no solo es asistir a clases para sentarme en un escritorio durante cuatro horas y cuidar que en el receso no se lastimen los alumnos, es algo más complejo, ya que cargo conmigo una encomienda, lograr que mis alumnos aprendan, se desarrollen plenamente, propicie el conocimiento y motivarlos a seguir adelante, además de acompañarlos durante el proceso, ser un mediador, volverme su amigo para genera confianza y estaré preparando y actualizándome constantemente.
Cuando dio inicio a la pandemia, lo primero que pensé fue en mí, debido a que padezco de ansiedad diagnosticada, me entró un temor horrible de morir por un virus, tanto que a diario sentía que tenía síntomas de esta enfermedad, sin poder dormir, tener colapsos mentales hasta tener que recurrir a medicación para poder estar “bien” (de hecho, es algo que sigo trabajando en mi en compañía de mi psicólogo, psiquiatra y dermatóloga).
Ya tocaba volver a clases, pero ahora a distancia, afortunadamente, tengo muchos cursos y diplomados sobre el trabajo empleando las tic y de neurodidáctica, que de cierto modo, me ayudaron durante este tiempo. Me dediqué a diseñar la mejor manera para poder abarcar los temas y contenidos para que pueda ser entendible, sencilla y accesible para todos mis alumnos, lo cual fue difícil porque en el grupo de whats solo tenía a 15 de 38
alumnos de quinto grado de primaria, y como mi escuela se localiza en una zona de alta marginación en la ciudad de Playa del Carmen, la mejor forma de trabajar fue con actividades sencillas de los principales contenidos de cada materia, enviados por Whatsapp y resolver dudas por medio de mensajes o llamadas de voz, sin poder utilizar alguna plataforma como Meet, Zoom o Classroom.
Ya pasado el tiempo, con la experiencia que ha dado la pandemia con la educación a distancia, he mejorado en varios aspectos en mi práctica. Ayudé a varios padres de familia a entrar al mundo de la digitalización para que comprendan más del tema y puedan ayudar a sus hijas e hijos en sus tareas y pudieran hacer uso de la tecnología a su beneficio siempre para mejorar. Los niños han tenido buena comunicación conmigo, hacemos llamadas constantemente y hasta nos hemos conectado por Meet para algunas sesiones virtuales. Ahora tengo 34 alumnos contactados y trabajando lo que me alegra ya que veo el esfuerzo que realizan, están cansados, agotados y fastidiados de las clases a distancia, pero han comprendido que el beneficio es de ellos y que los únicos que podrán disfrutar del conocimiento son ellos.
Dentro de mi planeación, durante este tiempo, he quitado y cambiado muchos elementos y solo he dejado los elementos importantes como la materia, fecha, aprendizaje esperado, tema y el contenido. Antes la realizaba en Word y solo yo tenía acceso a ella, ahora, la hago en powerpoint, como si fuera un aula virtual donde estoy yo dentro del aula dando una clase, iniciando con una explicación del contenido con los conceptos importantes del tema, luego con una actividad de inicio, luego una de desarrollo y por último, una de cierre. Trato de que sean actividades que no genere un costo extra al gasto familiar y que sean con elementos que tengan en casa. Contextualizo la planeación con el medio donde se aplica.
Para lo que queda del ciclo escolar, seguiré implementando las actividades como lo he estado llevando ya que ha sido exitosa y no he tenido problemas, mis alumnos ya están adaptados, los padres están contentos con los resultados y, sinceramente, viendo como está el grupo y el contexto de la escuela, es la mejor opción para aplicar en estos momentos. Ya cuando inicie el nuevo ciclo escolar con el modelo híbrido de clases presenciales y a distancia, veré que implementaré durante el periodo vacacional de junio, y como tendré el mismo grupo, podré observar el seguimiento de mis alumnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario